BIOPLÁSTICOS, CONCEPTO COMPOSTABLE Y BIOMASA

22 de Abril, Día Mundial de la Tierra. Al hilo de éste "cumpleaños" hoy hablamos de tres conceptos muy ligados, que seguramente nos suenan, pero que quizás nunca nos hemos parado a investigar en profundidad. La tendencia sostenible está directamente relacionada con ellos, y por eso en éste artículo queremos indagar un poco más, y ayudarte a entenderlo.
Para ello vamos a partir de la palabra maldita, el plástico, cada vez más en el punto de mira de la sociedad (y con razón). Y lo hacemos porque de la búsqueda de una alternativa a éste problema global, deriva el concepto compostable.

¿QUÉ ES EL PLÁSTICO?

Empezamos por definirlo, y el plástico no es otra cosa que un material sintético compuesto a partir de materiales orgánicos y sintéticos. Proviene de compuestos como celulosa, almidón de maíz, o combustibles fósiles no renovables como el petróleo. 
Los plásticos naturales son polímeros que derivan de productos de origen natural como la celulosa o el caucho. Los plásticos sintéticos derivan de productos creados por el hombre.
Su nombre deriva de su propiedad fundamental, que es la plasticidad o capacidad para deformarse sin romperse. Eso les permite ser maleables (o moldeables) y ser útiles para múltiples procesos de fabricación. Presenta además otras propiedades muy útiles como son la de aislantes eléctricos o la impermeabilidad de muchos de ellos. 
Pero frente a esa utilidad, como contrapartida nos encontramos con que la inmensa mayoría de los plásticos no son biodegradables, ni fáciles de reciclar, y además son muy contaminantes en caso de incineraciónUna de las principales características del plástico es su durabilidad y resistencia. Lo que a priori es una ventaja, se ha convertido en un problema global, medioambiental y sanitario.

¿Dónde terminan éstos plásticos?

Lo ideal sería su reciclaje, ya que por un lado evita el consumo de recursos, da una segunda vida al plástico y además genera puestos de trabajo. Pero aun a día de hoy un porcentaje muy pequeño de los plásticos son reciclados en Europa, ya no hablamos de otros continentes con menos recursos.
Otro destino es la incineración, y aunque los plásticos tienen un contenido energético similar a los combustibles fósiles, los contaminantes liberados en éste proceso hacen imprescindible la utilización de depuradoras.
Terminan también en vertederos, destino inútil y que supone un amplio porcentaje. China, India o el Continente Africano han sido el gran basurero de muchos países occidentales.
Quizás la imagen más visible del destino de los plásticos es la de los océanos, un problema muy de actualidad. Pueden llegar de forma intencionada mediante vertidos, alcantarillado, por arrastre del agua o el viento o a través de la actividad marítima.

¿Cómo se reciclan?

El Sistema de Codificación SPI (Sociedad de Industrias de Plástico) es un sistema aceptado globalmente.  Establece una numeración (del 1 al 7) en función del tipo de plástico. PET, PVC, PS o bioplásticos (compuestos por sustancias de origen vegetal) son sólo algunos ejemplos de tipos de plástico.
Lo ideal sería que cada uno de ellos se reciclase por separado y se le diese una segunda vida útil. En la práctica depositamos cívicamente todos los plásticos en un contenedor amarillo, pero para un correcto reciclado se deberían separar en función de su tipología. Para ello las plantas de reciclaje son vitales, pero la realidad es que existe un déficit importante de éste recurso.

Problemas existentes

La enorme diversidad de plásticos existente dificulta su reciclado. Para que cualquier plástico mantenga sus propiedades debe tratarse con residuos de su misma tipología, es por ello que la separación es crucial.
Mezcla de materiales, que dificulta su separación, o aditivos añadidos como metales o pigmentos, que inutilizan el material para una segunda vida. 
El uso reduce la calidad de cualquier material, y el caso del plástico no es ninguna excepción. 
Infraestructuras insuficientes donde llevar a cabo el proceso de separación y tratamiento. Es vital que éste proceso se convierta en una realidad implantada a nivel global. Mientras no exista conciencia de ello (va en aumento) y sobretodo inversión por parte de los Gobiernos, será imposible frenar la contaminación por plásticos.

Plásticos Biodegradables

La biodegradación es un proceso por el cual una materia se desintegra y descompone en compuestos presentes en la naturaleza. Éste proceso está mediado por la acción del sol (calor), lluvia (agua), oxígeno y microorganismos.
La Naturaleza es sabia, y no produce nada que no sea biodegradable. El problema es la acción humana, el desarrollo ha traído consigo la producción de inmensas cantidades de residuos no biodegradables. La basura es un producto humano.
Llevado al plástico la descomposición de éste material no sólo será mucho más lenta, sino que generará microplásticos que entre otras cosas pasarán a la cadena de alimentación (como ocurre con muchos peces que luego forman parte de nuestra dieta), además de liberar sus aditivos tóxicos en ese proceso de desintegración o descomposición.
Ningún plástico de por si será biodegradable salvo que consideremos que reintegrarse al ecosistema cientos de años después lo sea.

Bioplásticos

Su nombre indica que su procedencia son vegetales y fuentes renovables. No proceden del petróleo, y sí de azúcares, almidones, maíz, aceites vegetales, algas, soja o patata por ejemplo. Parece obvio que ésta debería ser la tendencia, pero actualmente sólo representan un 1% de la producción mundial de plástico.
Desde LoveUBio siempre tuvimos claro que el material plástico utilizado para comercializar nuestro producto debía ser bioplástico, a pesar de la dificultad de obtener proveedores y el aumento en el coste.
Ese prefijo “bio” habla de su origen, pero surge la pregunta ¿son biodegradables?
Las ventajas son varias. Hemos visto que proceden de fuentes renovables. En el caso de incinerarlos para producir energía, producirán muchos menos gases de efecto invernadero y contaminantes. Pero la principal ventaja es que algunos de esos plásticos son biodegradables. Existen bioplásticos compostables, que pueden degradarse en plantas de compostaje, pero también en apenas unos meses junto a residuos orgánicos, o en el suelo, o incluso en el agua. Ésta capacidad viene dada por el sello “Ok compost”, presente en nuestro packaging.
Compostar implica la degradación de materiales, que se convierten en un abono orgánico que enriquece los suelos con nutrientes. En ese proceso de descomposición se generarán agua, dióxido de carbono o compuestos orgánicos.

¿Hacia dónde vamos?

Nos gustaría afirmar que vamos por el buen camino, pero quizás es mucho decir. Aun así queremos ser optimistas viendo los brotes verdes. Desde nuestro humilde lugar en el mundo no tenemos solución a los problemas globales, pero sí sabemos que es vital una mayor implicación de los Gobiernos para no caminar hacia la autodestrucción. La contaminación es un problema global, y así hay que afrontarlo. Suena apocalíptico pero es una realidad ya palpable con imágenes que recorren el mundo como las de la basura oceánica.
Basura oceánica
El concepto debe girar, la tendencia debe ir hacia la reutilización y el reciclaje de todo tipo de residuos, aunque ello implique costes más elevados o una inversión inicial muy importante en la dotación de plantas dedicadas a ello. No podemos exprimir infinitamente un Planeta con recursos limitados. Mientras ésto no ocurra la limitación en el consumo de plásticos no biodegradables debe ser nuestro objetivo.
Otra tendencia que debe cambiar es la de la utilización de fuentes no renovables. La facilidad de fabricación junto al coste bajo de los plásticos derivados de petroquímicos no ayudan a cambiar las cosas, pero no sólo debe hacerlo por lo limitado de recursos no renovables como el petróleo. También hemos explicado las ventajas de la utilización de compuestos vegetales como la reducción de los gases de efecto invernadero. Otro gran punto a favor de éste tipo de materia prima vegetal es el de generar materiales que sean biodegradables sin necesidad de la acción humana.
Creemos que ese desarrollo es vital, en LoveUBio nos hemos subido a ese tren del bioplástico, del que no nos vamos a bajar, y en ello enfocaríamos nuestros esfuerzos si de nosotros dependiese, pero aun queda mucho desarrollo y progreso en éste aspecto.
 
El tercer punto a favor de la utilización de vegetales es que ésto generaría a su vez biomasa. La biomasa es aquella materia orgánica de origen vegetal o animal, incluyendo los residuos y deshechos orgánicos, susceptible de ser aprovechada energéticamente. Se convertiría en una fuente energética mediante la acción solar (obtención de energía a través de la fotosíntesis). El desarrollo debe y puede ir en esa dirección.

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